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Tú tienes el mando a distancia de tu radiomente. Parte 1.

Si hay un día en el que empezamos a ser libres y empezamos a cambiar de verdad, es el día que descubres qué es la radiomente, cómo funciona y de dónde viene.


¿Qué es esto de la radiomente?

No, aunque suene a banda, Radiomente no es un grupo musical. No es ni más ni menos que la voz de tu pensamiento, esa voz que todas llevamos encendida 24 horas al día, 365 días a la semana y que la mayoría de las veces, por no decir TODAS, es negativa y ultracrítica.

¿Te has parado a escuchar la tuya? Es muy fácil hacerla salir, solo has de aceptar cualquier propuesta o reto que suponga hacer algo fuera de tu rutina conocida. Hablar en público no falla, prepararte para echar curriculums para dejar por fin ese trabajo que no te gusta, plantearte hacer un viaje a un lugar remoto y desconocido… Aunque la radiomente esté encendida siempre, es ahí cuando sube el volumen y solo podemos escuchar mensajes del tipo:

– Uf… hablar en público… lo vas a hacer FATAL. No tienes nada que contarles que pueda ser interesante. Te van a tirar tomates.

– ¿Pero cómo vas a cambiar de trabajo? Vas a dejar este, que es seguro, y vas a acabar durmiendo en un cajero automático, porque nunca volverás a tener un trabajo estable. Ni hablar… quédate con lo seguro, te va a ir FATAL.

– ¿Viajar a Vietnam? ¿Pero qué locura es esa? Va a haber unos insectos del tamaño de tu mano, y serpientes, y te van a picar y te vas a poner enferma… Te va a ir FATAL.

¿Te suena? ¿Tienes la suerte de haber escuchado alguna vez a tu radiomente? Después te cuento por qué saber escuchar a la radiomente es una suerte, pero ahora vamos a plantearnos…


¿Qué poder tiene la radiomente sobre nosotras?

Aunque el tema pueda tener su punto cómico, no nos tomemos a broma esto de la radiomente porque ahí donde la tienes, a la chita callando, la radiomente es muy poderosa. Tú piensas que tu estado de ánimo está marcado por las cosas que suceden fuera y resulta que eso es así algunas veces, pero que otras muchas, muchísimas veces, tu estado de ánimo no tiene que ver con lo que pasa fuera sino con lo que la radiomente emite desde dentro.

Lo que nos dice la radiomente es lo que tomamos como LA VERDAD y en función de lo que nos diga nos sentiremos contentas o tristes. Si por ejemplo, para mí la verdad es que si intento cambiar de trabajo y salir de una vez de un lugar el que no me siento a gusto, voy a acabar durmiendo en un cajero, ¿Cómo me sentiré? ANGUSTIADA y atrapada.

Esos mensajes que nos mandamos tienen el poder de provocarnos emociones, y si los mensajes son negativos , las emociones también lo son. La radiomente y no lo que hay fuera de nosotras, es lo que se encarga de que tengamos miedo, de que nos sintamos desmotivadas, de que prefiramos no ir en busca de nuevas oportunidades. Una cosa tan pequeña, es lo que lleva el mando de tu energía y de tus decisiones, por poco tiempo, dicho sea de paso.

En resumen, tus voz interior controla tu estado de ánimo y tus niveles de energía, ahí es ná.


Si eres consciente de que tienes una radiomente, te doy la enhorabuena.

Pues sí, te felicito por tener esa voz tocanarices y cenizo que se ha propuesto que no hagas nada que se salga de lo rutinario ¿Por qué te felicito? Porque eso significa, amiga mía, florecilla de los campos, que has hecho la parte más difícil: IDENTIFICARLA, eso quiere decir que ya has andado la mitad del camino. No sabes el montón de gente que convive con ella y ni siquiera se ha dado cuenta de que existe. Esas personas piensan que la realidad es lo que les dice su pensamiento, ven peligros en todas partes y los sienten como reales.

Volviendo a ti, si además de escucharla, eres capaz de entender que lo que te dice tu mente no es “la verdad” sino la voz de tus pensamientos, ya habrás dado otro enorme paso y eso significa que estás más cerca de llevarte tu diploma de persona que sabe vivir y disfrutar la vida. Esto se llama ni más ni menos que practicar el “Pensamiento consciente” y se trata de saber estar atentos a lo que estamos pensando y no tomarlo como una verdad absoluta e inquebrantable sino como lo que es: Un simple y sencillo pensamiento, una mierdecilla sin ningún tipo de poder sobre ti.

 

No odiemos a nuestra radiomente.

Pues no, pobrecilla… La radiomente solo quiere protegerte, mantenerte vivita y coleando el mayor tiempo posible, pero nadie le ha explicado que la realidad no es ni mucho menos tan peligrosa y negativa como ella cree. La radiomente es la voz de todos los miedos que han vivido cerca de ti, los tuyos propios y los de las personas que te han marcado. La radiomente necesita mucho, mucho amor, para ganar confianza.


Yo creo que no sé escuchar a mi radiomente ¿Cómo la sintonizo?

Seguro que sí la has oído cientos de veces, pero nunca lo has hecho conscientemente. Escucharla es muy sencillo. Paras 10 minutos al día de hacer lo que quiera que estés haciendo, apagas el móvil, te quedas solita y respiras. Respiras al tiempo que estás atenta a los pensamientos que te vienen a la mente. Apuesto a que uno de ellos es “¿pero qué gilipollez estás haciendo?” Ay, radiomente que te hemos pillado… En cuanto la mente se dé cuenta de que has decidido tomar el control sobre ella y demostrarle quién lleva los pantalones (o la falda), se va a poner farruquilla, te aviso.

Esa acción de respirar, sin más pretensión que ser consciente de los pensamientos que llegan a tu mente, sin juzgarlos, sin hacer nada con ellos, y sin identificarte con ellos, es algo muy parecido a lo que viene a ser la meditación, y es mano de santo para poner la mente en forma.

Eres torpe, eres torpe…

En mi caso, tengo caladísimo uno de los mensajes recurrentes de mi querida radiomente “no sirves para el deporte, eres torpe” “eres torpe” “eres torpe” “eres torpe” resulta que esa milonga de que “soy torpe”, así como verdad universal y absoluta, me la han inyectado en casa. Parece ser que una de bebé era rechonchita y de poca estabilidad, que cuando dió sus primeros pasos cayó unas cuantas veces (pues como todos los bebés, digo yo…) y la cosa se resolvió con la sentencia “Charo es torpe” He debido oír esa historia más de mil veces y ¡voilà! ¡Marchando una ración de creencia limitante para la señorita! Lo demás me lo cociné solita: “Tú no eres buena para el deporte, porque eres torpe”. Siento la voz de la radiomente, clara y cristalina, cuando estoy haciendo Yoga “¡Uy! Lo estás haciendo FATAL, con lo torpe que eres…”. Pues no, radiomente, no soy torpe, tengo un cuerpo como todo el mundo, la mar de majo además, y con práctica puedo hacer lo mismo que todos los demás.

Los pensamientos no los eliges tú, te eligen a ti.

La parte más difícil de entender y que te va a hacer catedrática en Radiomente es que tus pensamientos no los eliges tú (¡Boom!) Seguro que más de una vez has oído decir a alguien “Es que no puedo quitarme tal cosa o tal otra de la cabeza” Y es así, cuando tenemos el piloto automático puesto, uno no decide qué y cómo pensar. Yo no decido pensar que soy torpe cuando estoy intentando hacer una de mis posturas de Yoga, eso viene desde mi subconsciente. Los pensamientos son el resultado de tu programación, de tu software. La mala noticia, que estamos casi todas mal programadas. La buena, que podemos cambiarlo, si tu software se ha quedado obsoleto, vamos a pasarle una actualización.

El caso es que el primer paso para tomar el mando a distancia de la radiomente y ponerla a trabajar para ti, que por algo eres tú la que lleva el sueldo a casa, es ser consciente de que EXISTE y de que los pensamientos que vienen de la radiomente van solos, no vas a buscarlos sino que simplemente, vienen.


Si mis pensamientos negativos no los elijo yo ¿Desde dónde emite la radiomente?

Aquí es donde me gustaría ser doctorada en psicología para contarte todo sobre la radiomente, de dónde viene, a dónde va, a qué dedica el tiempo libre… No lo sé todo sobre ella, pero sí sé que gran parte de esas voces son ecos que nos han repetido una y otra vez y que nosotras hemos acabado repitiéndonos, como papagayos. Vienen de tu subconsciente y son creencias limitantes, pensamientos chunguers, tanto de tu propia cosecha como de tu entorno.

Prepara una libreta bonita, que tenemos trabajo. Papelterapia para apagar la radiomente.

En el próximo post te voy a enseñar un ejercicio de papelterapia muy poderoso, en el que vamos a tomar el mando de nuestra radiomente y acabaremos de sufrirla de una vez por todas. Te tengo deberes para esta semana. Has de hacer dos cosas:

  1. Estate atenta a tus pensamientos y observa qué te dice la radiomente, cuáles son los pensamientos negativos más recurrentes y cómo te hacen sentir. Apúntalos en una libreta. La semana que viene te enseñaré qué tenemos que hacer con ellos.
  2. Escribe un mensaje para tu radiomente, para que sepa quién manda en ti y en tus emociones, y ponlo en un sitio visible donde puedas verlo todos los días. Si no se te ocurre ninguno te dejo uno para que lo imprimas.

El próximo jueves te cuento el resto de este ejercicio que cambiará tu forma de pensar y de sentirte. Si te ha gustado mi artículo de hoy, me encantará leer tus comentarios. Si quieres que te avise cada vez que publique uno nuevo, únete a mi News Club, apuntándote a mi lista de correos y te enviaré un email cada vez que haya novedades en Charuca, además recibirás el #charucaletter, un email semanal lleno de inspiración y energía positiva.

  • Alba
    14 febrero 2018

    ¡Hola Charuca! ¿Dónde está archivo para imprimir?

    • Natalia (Lily Tempeltom))
      15 febrero 2018

      Hola Charuca y charucaletters!!
      Me apunto a este gran reto, estoy impaciente porque llegue el siguiente post para saber que hacer y empezar mandar yo.
      Un besazo a tod@s!

    • 15 febrero 2018

      Este post no lleva imprimible, guapa. Puedes hacer el ejercicio que te propongo en una hoja de tu cuaderno favorito.

    • Charuca
      15 febrero 2018

      Es la frase con el fondo rosa, guapa 😉

  • Ana
    15 febrero 2018

    Mira que nunca contesto en el blog, pero hoy siento la necesidad!! Ay qué puñetera es la radiomente… y sobre todo quiero escribir por la importancia de lo que decimos/nos han dicho en la infancia, ya que esas cosas se CLAVAN hasta dentro. Mi hija mayor (8 años) tiene asumido que es torpe, y por más que le decimos NO, no eres torpe, de pequeña lo que pasaba era que necesitabas gafas y no veías bien! Pero lo que siempre les digo a mis hijas es que no consientan que nadie, ni nosotros que somos su padres, maestros, abuelos, NADIE, les diga que son malas. Una cosa es que se porten mal un día, puntualmente (TODOS lo hacemos), pero eso no es SER malo. Qué importantes son las palabras, el lenguaje de programación de la mente. Y antes de los 8 años su mente es como una tabla de arcilla! así que tenemos que tener especial cuidado, porque luego de mayores, ay amiga… rediomente ocupa demasiadas frecuencias!!

    • 15 febrero 2018

      Qué suerte tienen tus hijas de tener padres que cuidan muy bien los mensajes que les dicen. Tienes toda la razón, a esa edad sus mentes son tablas de arcilla. Beso grande y mil gracias por leer.

  • Susana
    15 febrero 2018

    Ay Charuca…la lucha que traigo yo con mi radiomente es verdaderamente una odisea…porque a veces me sorprendo a mi misma de que semejantes idioteces se me vengan al pensamiento y acaben con el positivismo con el que me había levantado…en fin me encantan los temas que escojes para la charucaletter los clavas hija mía…enhorabuena!!!

    • 15 febrero 2018

      Hola Susana! Tranquila porque la vas a vencer. Lo sé porque la has identificado y ese es el paso más difícil. Felicidades!

  • Silvia
    15 febrero 2018

    ¡Exquisita como siempre! Gracias!!

  • Almudena Carretero Gómez
    15 febrero 2018

    Todo el día voy como una loca sin parar. Y cuando me acuesto para dormir sale la radiomente…no para de hablarme y no me deja dormir. Hay que pararle los pies, porque me pone siempre fina, fina.

    • 15 febrero 2018

      La emisión nocturna de la radiomente es un clásico, pero ya verás que con mi ejercicio la voz te dejará dormir ^^

  • josefina
    15 febrero 2018

    Magnífico post.
    Vamos a aprender a querer y poner en su sitio a esta radio mente tan insistente. Espero con ilusión el próximo post

  • Maris
    15 febrero 2018

    Impresionantemente bien escrito. Me identifico de la primera a la última letra.
    Deseando que sea jueves de nuevo y difícil reto para esta semana, pero se intentará.
    Muy cierto el tener cuidado con el lenguaje y los niños. Se puede hacer daño inconscientemente.
    Felicidades por el post.

    • 15 febrero 2018

      Muchísimas gracias, Maris. Ya verás que el ejercicio que propondré la semana que viene no es nada difícil, pero hay que ser MUY insistente 🙂

  • María Teresa
    15 febrero 2018

    Lo que disfruté tu charla en Womprende!!
    Y sí que sí lo de la radiomente caló en mí profundamente. Gracias por este post, Charo. Qué útil! Voy a trabajar ese ejercicio que propones y a “pillar in fraganti” a esa tocapelotas radiomente para coger la riendas y que salga lo mejor de lo que llevo dentro.
    Mil besos y mil gracias!

    • 15 febrero 2018

      Gracias a ti, guapa. Me encanta poner mi grano de arena para que desmontemos juntas a nuestras radiomentes 🙂

  • Leti
    15 febrero 2018

    ¡Grandioso! Esperando más charucaína,
    para llevar y en vena, por favor.
    Buen día y feliz semana.

  • 15 febrero 2018

    Más claro no se puede explicar!! No sé si eres periodista, novelista, cuentista, literata o qué, pero escribes de miedo. Chisposidad al poder. Te felicito.
    Radiomente es salvaje y casi indomable, pero vamos a enfundarnos el traje de vaquera. Deseando leer Parte II.

    • 15 febrero 2018

      Muchas gracias Judith! Por comentar y por los piropos, me vienen genial para cuando mi mente me dice… “Pero qué haces escribiendo, ni que fueras escritora…” ;D

  • 15 febrero 2018

    Mil gracias por el post!!!
    Como siempre, divertido, fácil de seguir y muy instructivo … voy a por mi libreta Charuca para hacer los ejercicios y apagar mi radio-mente. 😉

  • Patri
    15 febrero 2018

    Genial este post!!! Lo llevaba esperando desde el domingo (que pusiste en ig que lo estabas escribiendo) como agua de mayo!! Estoy deseando leer el resto. Mil gracias y empezamos a darle caña a la radiomente!!!!

  • Karina
    15 febrero 2018

    Espectacular! Amo!
    Muy cierto lo que escribes.

  • MARIA ASCENSIÓN
    15 febrero 2018

    Ay Dios, ¿A ver cómo hacemos? Porque llevo unos años dominada por la radiomente. Y ya estoy más que harta.

    • 15 febrero 2018

      La hartura es el primer paso para empezar el cambio así que… Felicidades!!!!

  • Elena
    15 febrero 2018

    Muchísimas gracias por tus aportaciones. Es una pasada lo que ayudan. Muchos besos.

  • 15 febrero 2018

    me llega el post en uno de esos días en los que sentís que esás agotada y triste ( yo, que siempre soy un cascabel ). Ni te imaginas lo #causal e importante que ha sido para mi hoy leerte.
    Abrazo desde Argentina

    • 15 febrero 2018

      Un beso, guapísima. Qué alegría que este post te haya llegado cuando más lo necesitas.

  • Celia
    15 febrero 2018

    Maaadre mía, estoy justo en un momento de mi vida así… Quiero hacer muchas cosas, y tengo muchos objetivos pendientes, y un bloqueo mental me impide acabar de saltar a la piscina, como si tuviera un velo en el cerebro… me alegra ver que no soy la única! Poco a poco me voy convenciendo de que puedo, le hablo con amor a mi radiomente, le digo que no tenga miedo, que va a ser maravilloso, y poco a poco lo vamos consiguiendo… un besazo! Espero ansiosa la segunda parte! <3

    • 15 febrero 2018

      ¡Muy bien Celia! Hablar con amor a tu radiomente es lo mejor que puedes hacer. Ya verás como entre tu trabajo y lo que haremos con este ejercicio vamos a cambiar los mensajes de Radiomente.

  • Stef
    15 febrero 2018

    Me encantan tus posts, como dicen todas, esque lo aciertas todo!! Y me ha hecho mucha gracia porque he pensado, venga voy a hacer el ejercicio, aunque mi radiomente, a la que ya he bautizado como Ramón, me diga q es una tontería. Me he puesto a escuchar si me decía algo y nada, callado. Ha sido cuando he dicho bah, es igual ya lo haré y me he fijado en otra cosa, precisamente cuando he visto una foto que podría pintar en óleo, cuando ha salido Don Ramón a decirme 2 cosas que me han dejado tiesa… “No pintes, total no lo acabarás y lo dejarás a medias como siempre haces con todo, así que no hace falta ni q lo intentes”. Y la otra “No puedes hacer nada sin ayuda, así que no” Será posible!? Alucinante… Ya conocéis a Don Ramón! si alguien lo quiere adoptar se lo dejo 🙂 Muchas gracias Charu por inspirarnos, voy a mantenerlo a raya desde ya!

    • 15 febrero 2018

      ¡Ay Ramón que te hemos pillado! La era de Ramón se ha terminado y ahora va a mandar Stef. Un beso, preciosa!

  • Lucía
    15 febrero 2018

    ¡Hola Charo! Me ha encantado este artículo. En diciembre del año pasado empecé en la etapa del autoconocimiento y una de las cosas que aún sigo intentando dominar son los pensamiento negativos que comentas. Cuando me pasa y el miedo me invade me recuerdo que nada es imposible, veo todo lo que he conseguido y que soy capaz de lograr lo que me proponga, y lo hago. No quiero que me limite más, aunque me da que no desaparecerán nunca porque es algo innato en el ser humano, por eso estoy impaciente por saber como continua este ejercicio, ¡a ver si logro mantenerlo bajo control!
    Muchas gracias por todos tus consejos.

    • 15 febrero 2018

      Hola Lucía! Muchas gracias por leerme :). Yo tampoco creo que la radiomente vaya a desaparecer, pero habremos ganado mucho si dejamos de sufrir tanto por ella y si cuando nos lleguen sus mensajes la reconocemos y sabemos cómo tratar con ella.

  • PIERINA
    15 febrero 2018

    ¡GRACIAS CHARUCA!
    Gracias, Charuca! Te leo y escribo desde Perú y créeme el día de hoy necesitaba leer tu post. Sé que la radiomente no es del todo positiva pero qué bien se siente que estamos todas metidas en esto para tomar nosotras el poder.
    Estoy ansiosa por ver qué podemos hacer con esa listita de cosas que nos dice la radiomente.

    ¡Un beso enorme y abrazo interoceánico!

    • 15 febrero 2018

      Un abrazo guapa! Realmente ayuda mucho saber que no estamos solas y que todas tenemos una radiomente ^^

  • Verónica Hernández Rodríguez
    15 febrero 2018

    Qué maravilla haberte encontrado. A ti, a tu blog y al maravilloso mundo que has creado.
    Yo siempre he identificado a mi radiomente. La mandaba a callar y ya. Pero sigue apareciendo.
    Desde que te empecé a leer sobre ella la trato con más cariño. Le hablo, le explico las cosas tal y como son en realidad y muy especialmente le explico la actitud que quiero tomar frente a ella. ¡Y me va mucho mejor!
    Muchas gracias Charuca.

  • Emely Ruiz
    15 febrero 2018

    Es maravillosa tu manera de escribir, ¡me he reído un montón! y sí, todo lo que dices, en mi caso es ¡tal cual!. Desde que tengo uso de razón tengo bien pillada a la radiomente, peeeero el caso es que juraba que todo lo que me decía era la verdad absoluta, no fue hasta hace un par de años que caí en cuenta del meollo del asunto y la trampa en la que había pasado mi vida, de hecho gracias a ti, terminó de caerme el veinte cuando te escuché decir hace un tiempo en un video de OyeDeb que lo que decía esa voz no era la verdad. Luego empecé a prestar atención y me di cuenta que la Radiomente tenía varios personajes o en este caso, “emisoras”. Hay una que critica todo, que nada le acomoda, podría llamarla “La Perfecta 100.0”, otra que todo lo que sintoniza es terror, muerte y destrucción, que la llamaré “Martes 13.0” jajajaja y así unas cuantas más que de verdad si les sigo el juego, pues me quedo en casa encerrada, encierro a mis hijos y me ato a la cama. Ahora las escucho y me pongo dura y no me dejo, es una labor de todos los días, no me ha sido fácil, pero ahí le vamos. !Gracias Charuca!

    • Charuca
      15 febrero 2018

      Ja ja ja!!! Me ha encantado lo de tus emisoras, es tal cual. Me encanta que hagamos juntas este viaje de desmontar a nuestra radiomente. Un beso enorme, guapa!!!

  • María
    16 febrero 2018

    Me ha encantado tu entrada, Charuca. Lo has contado de una manera muy visual y divertida. Esto de la radiomenre es la caña. Soy consciente de que me acompaña desde hace mucho tiempo. Lo que hago para no dejar que me domine es eso que señalas, meditar todas las mañanas y he de decir que funciona. Gracias por el ejercicio, estos días la radiomente está más mosqueada de lo habitual así que me viene de perlas. Gracias, es un gusto leerte. 🙂

    • 17 febrero 2018

      Claro que la radiomente está mosqueada, porque vamos a quitarle su poder 🙂 Que no se preocupe porque la traeremos al lado luminoso de la vida y podrá seguir ahí, pero para ayudar. Un beso enorme.

  • Eva Jardi
    16 febrero 2018

    Me ha encantado este post y es que precisamente llevo como cuatro años batallando contra este problema.
    El momento en que reconoces que esa voz eres tú y que puedes cambiar el tono y la intensidad… Es magnífico, cierto que cuesta muchísimo, en mi caso son ya cuatro años pero con la meditación y la ayuda de excelentes coaches con las que he trabajado siento que puedo dominar una parte de esa vocecita interior.
    En una conferencia escuché que “somos hijos de víctimas” y es cierto, hasta que no hice una terapia de constelaciones familiares en la que aprendes y descubres muchísimo de tu familia y de lo que eres, fue cuando lo entendí todo: vengo de una familia de mujeres que las han tratado como trapos y así nos hemos tratado entre nosotras toda la vida… Es una gran lastima pero la suerte ha sido poder verlo ya que a partir de entonces fue cuando empecé mi peregrinación personal para poder encontrarme sin tanto odio y dolor que me había alimentado.
    Sé que es un tema delicado, pero veo que en España nos han reprimido mucho, hemos callado y aguantado pero por fin salimos de ese agujero y podemos decir: ¡Aquí estoy yo y ahora tomo el mando de mi vida!
    Un beso enorme Charo, me hubiera encantado conocerte cuando viniste a Palma de Mallorca pero no descarto el poder conocerte algún día.
    Un abrazo enorme a TODAS ❤️

    • Núria
      17 febrero 2018

      Genial Charuca, A PARTIR DE HOY AQUÍ MANDO YO y ahora mismo voy a dedicarme a sintonizar solo radiomente Charuca todos los días y hacer los ejercicios.
      Como todas, tengo ya un saco lleno de radiotransmisiones. Y, intento que: yo que empiezo a ser consciente de las mías, no las traspase a mis hijas. La tarea no es fácil pero el intentarlo y hablarlo con ellas creo que les va ha hacer mucho mas felices en sus vidas. Gracias Charo por todo lo que nos estas removiendo, porque tienes que darte cuenta que al empoderarnos tanto a nosotras con tus palabras y ejercicios estas haciendo que nosotras de rebote tramitamos esto a nuestros hijos/as y todo puede ir cambiando.
      Para explicarte una de mis radiotransmisiones más heavys, y como las creencias limitantes nos tienen ahí paradas y nos hacen mover tanto la radiofrecuencia a su onda, te diré que incluso yo, no conseguí nunca saltar una valla que tenía que pasar en una oposición a 80 cm. Hi la saltaba perfectamente a 79cm, pero me decían ya te la ponemos a 80 cm y al suelo iba la valla y yo continuamente, porque yo ya lo sabía, no saltaba una valla de 80cm y no la salte, saltando como saltaba la de 79cm, dime tu si esto no es fuerte. Pero claro como la podía saltar yo una valla de 80cm, la que siempre había sido la patosa de clase.

      • 17 febrero 2018

        Qué increíble tu historia de los 79 y 80 cm, Núria. Se me ocurre ¿Qué pasaría si alguien la cambiara a 80 sin decírtelo y tú saltaras pensando que estás saltando 79? Algo me dice que la pasarías. Es una prueba más de que los límites solo están en nuestra mente, quitátelo primero de la cabeza y después ¡a volar!

    • 17 febrero 2018

      Así es, Eva. Muchas venimos de una generación de padres y abuelos que bastante tenían con llevar el plato de comida a la mesa, de las emociones no se ha hablado y de hecho, el que salía más sensible era el más ridiculizado, y el que quería ver a un psicólogo, estaba loco. Por suerte las cosas están cambiando, estamos evolucionando y ya podemos reivindicar la terapia, la meditación, las emociones o el poder de los abrazos sin sentirnos incomprendidas. Un beso muy grande y felicidades por todo lo que estás avanzando.

  • María José
    18 febrero 2018

    Charuca eres genial, siempre con el dedo en temas claves. A ver si entre todas empezamos a vivir la vida de forma consciente y no dejando que las cosas pasen sin darnos cuenta. A por el cambio de un mundo más lleno de empatia, altruismo y cosas bonitas, ya basta de competitividad, rivalidad. … Esperando el próximo pos nos tienes

  • Cuca
    21 febrero 2018

    Hola Charuca, hasta ahora no he podido leer tu post del jueves y también me ha venido como caído del cielo. Yo llevo luchando con mi radiomente toda la vida y nunca la había puesto un nombre ni la había visto de la forma que lo has explicado. Ahora además me encuentro en una situación de cambio laboral y vital que tiene a mi radiomente a tope de energía y a máximo volumen y es agotador y me causa una ansiedad y unos cambios de humor tipo montaña rusa. Como imaginarás, voy a hacer el ejercicio y espero aprender a controlarla con tu ayuda. Mil gracias por ayudarnos y ser tan valiente compartiendo tus cosas. Tienes un don especial y eres muy generosa con nosotras. Un beso.

    • 21 febrero 2018

      Hola Cuca! Uy… no me extraña nada que en la situación que estás viviendo la radiomente esté disparada. Es precisamente con los cambios vitales con lo que se pone más activa. Tranquila porque todas hemos pasado por ahí, no estás sola y te aseguro que los cambios siempre son a mejor. Deja a tu radio que cante lo que quiera sabiendo que es normal y que lo que te dice NO ES VERDAD. En nada publico la segunda parte del post. Que tengas muy buen día!

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